¡Tu disco va más lento tras la última actualización de Windows 11? No eres el único
Microsoft lanzó hace poco una actualización acumulativa para Windows 11 con las habituales correcciones de seguridad y nuevas funcionalidades. Sin embargo, no todo ha salido bien: algunos usuarios han reportado una drástica caída en el rendimiento de sus unidades de estado sólido (SSD), especialmente en las NVMe.
Si tras actualizar notas que tu ordenador va más lento, las aplicaciones se demoran más en abrir o el tiempo de arranque se ha duplicado, sigue leyendo. Te contaré todo lo que sabemos sobre este problema y qué puedes hacer al respecto.
La actualización de Windows 11 y sus problemas con los SSD
A través de foros como Reddit, usuarios han compartido sus experiencias tras instalar la última actualización de Windows 11. Entre los problemas detectados, destacan:
- Disminución drástica en la velocidad de lectura/escritura de los SSD NVMe: algunos afectados han visto sus tasas de escritura reducirse a la mitad. Un usuario reportó que, tras instalar el parche, su velocidad cayó de 7000 MB/s a solo 3000 MB/s en pruebas de rendimiento.
- Aumento en el tiempo de arranque del sistema operativo: otro usuario indicó que su tiempo de arranque pasó de 14 segundos a 31 segundos, más del doble del tiempo habitual.
- Impacto negativo en el rendimiento general del sistema: las aplicaciones tardan más en responder y los tiempos de carga han aumentado.
Curiosamente, todos los casos reportados hasta ahora involucran SSD NVMe, lo que sugiere que el problema podría estar limitado a este tipo de unidades. Aún no se sabe qué porcentaje de usuarios se ha visto afectado, pero es suficiente como para generar preocupación en la comunidad.
¿Cómo comprobar si tu SSD ha sido afectado?
Si después de actualizar notas un rendimiento más lento, puedes verificarlo con una prueba de velocidad de disco. Para ello, puedes utilizar CrystalDiskMark, una herramienta gratuita que te permitirá medir las velocidades de lectura y escritura de tu unidad.
Pasos para hacer la prueba:
- Descarga CrystalDiskMark desde su página oficial e instálalo.
- Ejecuta el programa y selecciona tu unidad principal (donde tienes instalado Windows).
- Haz clic en el botón «All» para iniciar las pruebas.
- Guarda una captura de los resultados antes de instalar la actualización (si no la has instalado aún).
- Instala la actualización de Windows 11 y repite la prueba.
- Compara los resultados: si notas una caída significativa en las velocidades, es probable que tu SSD esté afectado.
¿Se puede solucionar el problema?
Si has confirmado que la actualización ha ralentizado tu SSD, tienes varias opciones para intentar revertir el problema:
1. Desinstalar la actualización reciente
La solución más rápida es desinstalar la actualización problemática y volver a la versión anterior de Windows 11. Para hacerlo:
- Pulsa Win + I para abrir Configuración.
- Ve a Windows Update > Historial de actualizaciones.
- En la sección «Desinstalar actualizaciones», busca la última actualización instalada y elimínala.
- Reinicia el ordenador y comprueba el rendimiento del SSD nuevamente.
El problema de este método es que también perderás las correcciones de seguridad que venían incluidas en la actualización. Si decides hacerlo, ten en cuenta los riesgos y observa futuras actualizaciones de Microsoft.
2. Esperar un parche de Microsoft
Microsoft aún no ha confirmado oficialmente el problema, pero los reportes continúan aumentando. Si no puedes desinstalar la actualización o prefieres no hacerlo, lo mejor es esperar un parche que solucione el fallo.
Se recomienda estar atento a futuras actualizaciones en Windows Update y en los foros oficiales de Microsoft.
3. Optimizar el rendimiento del SSD manualmente
Si prefieres mantener la actualización instalada y mitigar el impacto en el rendimiento, prueba los siguientes métodos:
- Verifica el estado del SSD: abre el «Administrador de discos» y comprueba si el Windows está utilizando correctamente el protocolo NVMe.
- Desactiva la indexación de archivos en la unidad principal para reducir la carga de trabajo en el SSD.
- Habilita o deshabilita la opción de inicio rápido en el Panel de Control. Algunos usuarios han reportado que esto mejora el tiempo de arranque.
- Actualiza los controladores del SSD desde la página del fabricante.
¿Cómo afecta esto a Windows 11?
Este problema no es el primero que afecta el rendimiento de los discos en Windows 11. De hecho, en el pasado, Microsoft ya tuvo que arreglar errores relacionados con la copia lenta de archivos en ciertas versiones del sistema operativo.
Dado que Windows 11 está en constante evolución con nuevas funciones y optimizaciones, los errores como este no son extraños. Sin embargo, la preocupación principal en este caso es el impacto directo en el rendimiento y el hecho de que afecta a hardware relativamente moderno: las unidades SSD NVMe.
Si aún no has instalado la última actualización, quizá quieras esperar a que Microsoft confirme y solucione el problema antes de aplicarla en tu equipo.
¿Actualizar o esperar? Tú decides
Si has notado que tu SSD se ha ralentizado tras actualizar Windows 11, no estás solo. Por ahora, puedes optar por desinstalar la actualización, optimizar el rendimiento manualmente o simplemente esperar a que Microsoft publique un parche.
Mientras tanto, si aún no has actualizado tu sistema y usas un SSD NVMe, tal vez valga la pena posponer la actualización hasta que haya más información disponible. Y si decides actualizar, realiza pruebas de rendimiento antes y después para detectar cualquier cambio drástico.
¿Has notado una reducción del rendimiento en tu ordenador tras la última actualización de Windows 11? Cuéntanos en los comentarios tu experiencia.
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