Microsoft Store pone fin a las estafas: adiós al cobro por software gratuito
Si alguna vez has explorado la Microsoft Store en busca de aplicaciones útiles, es posible que te hayas topado con una práctica bastante cuestionable: versiones de programas gratuitos que aparecían como aplicaciones de pago. Microsoft ha decidido tomar cartas en el asunto y actualizar sus políticas para evitar que terceros se lucren con software libre y de código abierto.
Microsoft se posiciona contra el cobro por software gratuito
El 16 de junio de 2022, Microsoft actualizó sus políticas de la Microsoft Store, introduciendo dos cambios significativos. Primero, prohibió a los desarrolladores cobrar por software que es de código abierto o que se encuentra disponible gratuitamente en otros sitios. Segundo, estableció controles para evitar precios abusivos en la tienda.
Estos cambios buscan frenar el abuso por parte de terceros que subían versiones de software gratuito con etiquetas de precios injustificadas, engañando a usuarios que desconocían que podían obtener dicho programa de forma gratuita desde la web del desarrollador original.
¿Por qué era un problema?
En los últimos años, la Microsoft Store ha acumulado aplicaciones gratuitas y de código abierto subidas por desarrolladores legítimos, pero también por oportunistas que las revendían. Esto generaba varios problemas:
- Cobro injustificado: Usuarios pagaban por software que podían conseguir gratuitamente en otro sitio.
- Falta de actualizaciones: Las versiones subidas por terceros solían quedarse desactualizadas, generando riesgos de seguridad.
- Confusión: Existían múltiples versiones de la misma app, poniendo en duda cuál era la legítima.
Esto afectaba tanto a los usuarios como a los desarrolladores originales, que veían cómo terceros lucraban con su trabajo sin aportar nada adicional.
Nuevas políticas de la Microsoft Store
Tras la actualización del 16 de junio, las normativas clave de la Microsoft Store incluyen:
- No permitir el cobro por software de código abierto o gratuito si ya está disponible sin coste en otras plataformas.
- Evitar precios desproporcionados, asegurando que los costes sean razonables respecto a las funciones que ofrece la aplicación.
- Mayor control sobre las aplicaciones en la tienda, concediendo a Microsoft la capacidad de retirar apps que no cumplan con las nuevas reglas.
Un punto importante es que los propios desarrolladores de software abierto pueden seguir cobrando por sus apps en la Microsoft Store si lo desean, como hizo el creador de Paint.net. La diferencia es que ellos deciden el precio, no terceros aprovechándose de su trabajo.
¿Se acabaron los engaños en Microsoft Store?
Si bien Microsoft ha dado un paso importante en la dirección correcta, no está claro qué tan rigurosamente aplicará estas reglas. La Store aún necesita mejorar en términos de supervisión y control de calidad.
Por otro lado, estos cambios ayudan a legitimar la tienda, haciéndola más confiable para los usuarios en busca de software. Para aquellos que usan Windows 11, la Microsoft Store sigue evolucionando como un centro clave para encontrar aplicaciones seguras y verificadas. Si te interesa descubrir más sobre Windows 11, puedes echar un vistazo a esta guía completa.
Un paso adelante, pero con margen de mejora
Microsoft ha puesto en marcha políticas necesarias para frenar los abusos dentro de su tienda de aplicaciones, pero todavía hay aspectos por mejorar. La vigilancia sobre los desarrolladores que intentan saltarse las reglas será clave para que estos cambios sean realmente efectivos.
Para los usuarios, la recomendación sigue siendo la misma: antes de pagar por una aplicación, verifica si existe una versión gratuita y descarga siempre desde fuentes oficiales para evitar sorpresas.


