Microsoft Edge se despide de Windows 7 y 8.1: esto es lo que debes saber
El navegador Edge da un paso más en su evolución y, con su versión 110, deja atrás a Windows 7, 8 y 8.1. A partir de ahora, quienes sigan utilizando estos sistemas operativos tendrán que enfrentarse a problemas de compatibilidad y, lo que es peor, a un entorno menos seguro. Veamos en detalle qué significa este cambio, cómo afecta a los usuarios y qué alternativas existen.
Fin del soporte: razones y consecuencias
Microsoft ha alineado su hoja de ruta con la de Google en lo que respecta al fin del soporte para versiones obsoletas de Windows. Windows 7 y 8.1 dejaron de recibir actualizaciones de seguridad el 10 de enero de 2023, lo que significa que cualquier vulnerabilidad nueva no será parchada.
Al depender de Chromium, que también ha dejado de ser compatible con estos sistemas, Edge debía seguir el mismo camino. Así que, aunque las versiones antiguas del navegador seguirán funcionando en teorías, con el tiempo estarán cada vez más expuestas a fallos de seguridad y a problemas de estabilidad.
¿Cómo afecta a los usuarios de Windows 7 y 8.1?
Si sigues usando una de estas versiones de Windows, es importante que sepas que Edge 110 no se podrá instalar ni actualizar, por lo que quedarás atrapado con la última versión compatible, Edge 109. Esto implica:
- Sin actualizaciones de seguridad, lo que aumenta el riesgo de ataques.
- Posibles problemas de compatibilidad con nuevas funciones web.
- Falta de soporte para futuras extensiones y servicios del ecosistema de Edge.
Además, otros navegadores basados en Chromium, como Google Chrome, también han dejado de ser compatibles con estos sistemas. En el caso de Firefox, Mozilla aún no ha definido hasta cuándo seguirá ofreciendo soporte, aunque se ha hablado de que continuará hasta agosto de 2023 con su versión ESR.
¿Qué opciones tienes a partir de ahora?
Si te encuentras en esta situación, no todo está perdido. Aquí tienes algunas opciones:
1. Actualizar a una versión más reciente de Windows
La mejor alternativa es actualizar a Windows 10 o Windows 11 siempre que tu hardware lo permita. Windows 10 sigue recibiendo actualizaciones hasta octubre de 2025, lo que te proporcionará más estabilidad y seguridad.
2. Cambiar de navegador
Si no puedes actualizar Windows, puedes probar navegadores que aún ofrezcan soporte extendido, como Firefox ESR, al menos por un tiempo.
3. Migrar a un sistema operativo alternativo
Otra opción es dar el salto a una distribución ligera de Linux, como Ubuntu o Linux Mint, que funciona incluso en equipos antiguos y tiene navegadores modernos actualizados.
4. Asumir los riesgos y seguir usando Edge 109
No es lo recomendable, pero si decides seguir con Edge 109, evita acceder a sitios sensibles como bancos o realizar compras desde él, ya que serás más vulnerable a ataques.
Un paso inevitable hacia el futuro
El adiós a Windows 7 y 8.1 en las versiones modernas de Edge marca el fin de una era y la necesidad de adaptación para los usuarios. Aunque estos sistemas operativos fueron muy populares, es innegable que hoy en día no pueden garantizar la seguridad necesaria. Si sigues utilizando uno de ellos, es el momento de tomar decisiones para mantenerte protegido en la red.


