OpenAI empieza a probar publicidad en ChatGPT mientras gasta miles de millones
OpenAI acaba de dar un paso que muchos llevábamos tiempo esperando: ha anunciado que comenzará a mostrar publicidad dentro de ChatGPT. Este movimiento, que afectará a algunos usuarios estadounidenses en una fase inicial de pruebas, representa un cambio de rumbo importante para la compañía y su estrategia financiera. No es para menos, considerando que están quemando dinero a un ritmo alarmante.
El cambio de discurso de Sam Altman sobre la publicidad
Lo curioso de esta historia es cómo ha cambiado la narrativa. En 2024, Sam Altman, CEO de OpenAI, describió la publicidad en ChatGPT como «último recurso» y mostró preocupación por cómo esto podría erosionar la confianza de los usuarios. No la descartó por completo, pero quedó claro que no era su plan A.
Parece que ese «último recurso» ha llegado antes de lo esperado. Como suele ocurrir en el mundo tecnológico, las realidades financieras terminan imponiéndose a las aspiraciones ideales. Y si algo hemos aprendido siguiendo la evolución de la IA es que ningún principio es inmutable cuando los números rojos aprietan.
Cómo funcionará la publicidad en ChatGPT
Los anuncios empezarán a aparecer en las próximas semanas para usuarios con sesión iniciada en la versión gratuita de ChatGPT y para los suscriptores del nuevo plan ChatGPT Go de 8 dólares mensuales. Este último, por cierto, acaba de lanzarse a nivel mundial tras su debut en India en agosto de 2025.
Quienes paguen por los planes más caros (Plus, Pro, Business y Enterprise) no verán publicidad. Al menos por ahora.
Según explica OpenAI, los anuncios aparecerán «en la parte inferior de las respuestas cuando haya un producto o servicio patrocinado relevante». Estarán etiquetados y separados visualmente de la respuesta del chatbot.
En las capturas de ejemplo que ha compartido la empresa, los anuncios se muestran como secciones separadas en la ventana de chat, con una pequeña imagen y texto publicitario. Por ejemplo, si le preguntas a ChatGPT por lugares para visitar en México, podrían aparecer anuncios de vacaciones.
La promesa de no contaminar las respuestas
Fidji Simo, CEO de aplicaciones de OpenAI, ha querido tranquilizar a los usuarios asegurando que «nuestros negocios empresariales y de suscripción ya son sólidos», y que la compañía cree en «tener un modelo de ingresos diversificado donde la publicidad pueda jugar un papel en hacer que la inteligencia sea más accesible para todos».
OpenAI no es la única empresa de IA explorando los ingresos publicitarios. Google ya comenzó a probar anuncios de AdSense en experiencias de chatbot a través de colaboraciones con startups de IA a finales de 2024.
La cruda realidad financiera detrás de esta decisión
Detrás de estos bonitos eufemismos de «democratizar el acceso» se esconde una realidad brutal: OpenAI está gastando dinero a un ritmo insostenible. Según documentos financieros obtenidos por The Wall Street Journal en noviembre, la empresa espera quemar aproximadamente 9.000 millones de dólares este año, mientras genera 13.000 millones en ingresos.
Lo más revelador es que solo alrededor del 5% de los 800 millones de usuarios semanales de ChatGPT pagan por suscripciones, lo que no es suficiente para cubrir todos los costes operativos. Y no es para menos, cuando la empresa se ha comprometido a gastar aproximadamente 1,4 billones de dólares en centros de datos masivos y chips para IA.
La compañía no espera ser rentable hasta 2030. Cuatro años pueden parecer poco tiempo en términos empresariales tradicionales, pero en el mundo de la tecnología es prácticamente una eternidad.
¿La publicidad salvará a OpenAI?
No todos están convencidos de que la publicidad vaya a resolver los problemas financieros de OpenAI. Ed Zitron, crítico tecnológico, escribió en Bluesky: «Soy extremadamente bajista sobre este producto publicitario. Incluso si se convierte en una buena línea de negocio, ¡los servicios de OpenAI cuestan demasiado para que importe!».
La contradicción entre principios y necesidades
La adopción de publicidad por parte de OpenAI parece haber llegado de mala gana, ya que va en contra de un «sesgo personal» contra la publicidad que Altman ha compartido en declaraciones públicas anteriores.
Durante una charla en la Universidad de Harvard en 2024, Altman dijo que encontraba la combinación de anuncios e IA «especialmente inquietante», insinuando que no le gustaría si el chatbot en sí mismo cambiara sus respuestas debido a presiones publicitarias. «Cuando pienso en GPT escribiéndome una respuesta, si tuviera que averiguar exactamente cuánto estaba pagando quién aquí para influir en lo que se me muestra, no creo que me gustara», añadió.
El compromiso de OpenAI con la publicidad
El enfoque de OpenAI parece ser un compromiso entre la necesidad de ingresos publicitarios y el deseo de no permitir que el contenido patrocinado aparezca directamente dentro de las respuestas de ChatGPT. Al colocar anuncios tipo banner en la parte inferior de las respuestas, separados del historial de conversación, OpenAI parece estar abordando la preocupación de Altman.
Simo escribió en una entrada de blog que los anuncios de OpenAI no influirán en las respuestas conversacionales de ChatGPT y que la empresa no compartirá conversaciones con anunciantes. Tampoco mostrarán anuncios sobre temas sensibles como salud mental y política a usuarios que determine que son menores de 18 años.
«A medida que introducimos anuncios, es crucial que preservemos lo que hace que ChatGPT sea valioso en primer lugar», escribió Simo. «Eso significa que debes confiar en que las respuestas de ChatGPT están impulsadas por lo que es objetivamente útil, nunca por la publicidad».
¿Qué significa esto para el futuro de los detectores de IA y generadores de imágenes IA?
Este movimiento plantea cuestiones interesantes sobre cómo la monetización afectará a otras herramientas de IA. Los detectores de IA, que ya están bajo presión por mantenerse al día con los avanzados modelos generativos, podrían enfrentar nuevos desafíos si se implementan estrategias similares de monetización que prioricen los ingresos sobre la transparencia.
De manera similar, los generadores de imágenes IA, que ya han comenzado a incorporar opciones de marca de agua y atribución para abordar preocupaciones de derechos de autor, podrían seguir un camino parecido hacia la monetización basada en publicidad.
La pregunta que queda flotando es si la calidad y la objetividad de estas herramientas podrán mantenerse cuando entren en juego consideraciones comerciales. La promesa de OpenAI de mantener la objetividad en las respuestas de ChatGPT suena bien, pero el tiempo dirá si pueden mantener ese equilibrio mientras satisfacen las demandas de los accionistas y anunciantes.


