La IA holográfica de Stan Lee: un avatar conversacional que despierta controversia
En la Comic Con de Los Ángeles se presentó un avatar digital de Stan Lee impulsado por inteligencia artificial casi siete años después de su fallecimiento. Los fanáticos pueden pagar entre 15 y 20 dólares para interactuar con una representación holográfica del célebre creador de Marvel en un stand especial. Una iniciativa que, como era de esperar, ha dividido opiniones y ha generado un intenso debate sobre los límites éticos de la IA.
Entre la indignación y la curiosidad: reacciones encontradas
Cuando The Hollywood Reporter publicó la noticia sobre este «holograma de Stan Lee impulsado por IA», la respuesta inmediata de los fans y medios no fue precisamente positiva. Algunos calificaron la idea de «demoniaca» o «extremadamente irrespetuosa», mientras otros la consideraron directamente «macabra».
Y no me extraña. La primera vez que leí sobre esto también sentí cierta incomodidad. Estamos hablando de recrear digitalmente a alguien fallecido para que interactúe con fans que pagarán por ello. El terreno es, cuando menos, pantanoso.
Sin embargo, Chris DeMoulin, CEO de la empresa organizadora de LA Comic Con, ha pedido a los críticos que vean el holograma antes de emitir juicios definitivos. «No tenemos miedo a que la gente lo vea ni a las críticas. Solo pido que estas críticas estén informadas, y creo que la mayoría de lo que se ha dicho hasta ahora no lo está», comentó en una entrevista.
La tecnología detrás del avatar de Stan Lee
No es la primera vez que LA Comic Con presenta un holograma interactivo. Desde 2019, la convención ha utilizado tecnología similar para Boffo the Bear, un personaje animado que funcionaba como maestro de ceremonias. La diferencia es que Boffo estaba controlado en tiempo real por un actor mediante captura de movimiento, no por un sistema automatizado de IA.
Un sistema alimentado con las propias palabras de Stan Lee
Según DeMoulin, el avatar de Stan Lee funciona con un modelo de IA entrenado con «todos los comentarios reales que hizo durante su vida». De esta forma, aunque el sistema no cita literalmente a Lee, todo lo que dice está basado en cosas que él realmente expresó.
El proyecto es fruto de la colaboración entre Proto Hologram (quienes desarrollaron a Boffo) y Hyperreal, una empresa especializada en identidades digitales. El resultado es una pantalla volumétrica con forma de caja que muestra diferentes vistas desde distintos ángulos, creando el efecto de un holograma tridimensional a tamaño real.
Medidas de seguridad para evitar respuestas inapropiadas
Cualquiera familiarizado con los modelos de lenguaje de IA sabrá que estos sistemas tienden a «inventarse» información cuando no tienen respuestas. Es lo que conocemos como «alucinaciones» en el campo de la IA. Una preocupación lógica es que este avatar digital pudiera decir cosas inapropiadas o falsas atribuyéndoselas a Stan Lee.
DeMoulin asegura que han implementado «gobernadores de contenido» para evitar este problema. Por ejemplo, si alguien pregunta sobre las últimas elecciones presidenciales, el avatar responderá algo como «No estamos aquí para hablar de eso. Estamos para hablar del universo Marvel».
Este sistema ha sido probado con «cientos y cientos» de preguntas para detectar sus sensibilidades, incluyendo temas controvertidos dentro del mundo Marvel. Como ejemplo, DeMoulin menciona que, si le preguntan sobre Jack Kirby (con quien Lee tuvo desacuerdos creativos conocidos), el avatar abordará esos «desacuerdos honestos» mientras mantiene el respeto que Lee expresaba públicamente hacia Kirby.
Lo que me parece interesante es que, según DeMoulin, el avatar no tendrá filtros humanos para las preguntas de los fans durante las sesiones de Q&A (que durarán entre 15 y 20 minutos). Solo habrá un moderador que repetirá las preguntas al micrófono para evitar el ruido ambiente.
«No estamos intentando resucitar a Stan»
DeMoulin insiste en que no pretenden reemplazar al Stan Lee real: «No estamos intentando traer a Stan de entre los muertos. No decimos que esto sea Stan, ni pondremos palabras en su boca. Este avatar no hará comerciales para anunciar productos de otros».
En su lugar, describe el proyecto como una especie de guía futurista para acceder a información y curiosidades sobre Marvel, presentada con una cara familiar y querida. «En la introducción, el avatar dirá: ‘Estoy aquí como resultado de los últimos avances tecnológicos, que me permiten ser una representación holográfica de Stan para responder a vuestras preguntas sobre Marvel'», explicó DeMoulin.
Scott, representante de Hyperreal, añadió que trabajar exclusivamente con «titulares autorizados de derechos como Stan Lee Universe» garantiza que estas identidades digitales no reemplazan a los artistas, sino que crean «extensiones digitales respetuosas que honran su legado».
La prueba definitiva: la reacción de los fans
Al final, como con cualquier avance tecnológico controvertido, todo dependerá de cómo reaccione el público. DeMoulin confía en que, al ver el avatar en persona, los fans aprecien que el equipo está «intentando hacerlo de manera que sea encantador y consistente con el legado de Stan».
Y si está equivocado, su postura es clara: «Si miles de fans interactúan con él y no les gusta, dejaremos de hacerlo».
Los límites éticos de la IA y las recreaciones digitales
Este caso del avatar de Stan Lee nos enfrenta a preguntas cada vez más relevantes en nuestra era digital. ¿Hasta dónde es ético recrear a personas fallecidas mediante IA? ¿Quién debería tener el control sobre estas representaciones? ¿Qué sucede cuando la tecnología permite que figuras queridas «hablen» más allá de su muerte?
La evolución de los generadores de imágenes IA y los modelos de lenguaje avanzados hace que estas cuestiones dejen de ser hipotéticas para convertirse en decisiones empresariales y culturales concretas. Ahora mismo, cualquier persona con acceso a las herramientas adecuadas podría crear algo similar.
Los defensores argumentan que estas tecnologías permiten preservar legados y ofrecer experiencias únicas a nuevas generaciones de fans. Los críticos, por otro lado, señalan problemas de consentimiento (¿hubiera querido Stan Lee ser recreado así?) y posible explotación comercial.
El radar de la «tecnología espeluznante»
Lo que me resulta fascinante es cómo nuestra tolerancia a estas tecnologías va cambiando. Lo que hoy nos parece extraño y perturbador, dentro de una década podría ser completamente normal. El «valle inquietante» (uncanny valley) no solo aplica al aspecto visual de estas recreaciones, sino también a nuestra aceptación cultural de las mismas.
Los detectores de IA actuales podrían identificar si un texto fue escrito por Stan Lee real o generado por un modelo, pero ¿qué sucede cuando la línea se difumina tanto que ya no podemos distinguirlo? ¿Importará siquiera?
Por ahora, este avatar de Stan Lee es un experimento interesante que, como mínimo, nos obliga a reflexionar sobre hacia dónde nos llevan estas tecnologías. Los fans que pisen LA Comic Con este fin de semana tendrán la oportunidad de juzgar por sí mismos si este holograma es un homenaje respetuoso o una comercialización inadecuada del legado de una leyenda del cómic.


