Android XR: Google revive sus gafas inteligentes con IA como protagonista
Después de un primer intento fallido hace una década con Google Glass, la empresa de Mountain View vuelve a la carga con una nueva visión de las gafas inteligentes. Esta vez, con Gemini como protagonista absoluto y una experiencia mucho más integrada. Parece que 2025 será el año en que la IA se suba definitivamente a nuestra cara.
El regreso de Google al hardware facial (pero ahora con IA de verdad)
Han pasado 13 años desde que Google presentó sus Google Glass originales y 10 desde que abandonó la venta al consumidor final. En este tiempo, la tecnología ha avanzado enormemente y ahora la compañía considera que es el momento adecuado para volver a intentarlo. La diferencia fundamental: Android XR es el primer sistema operativo de Google desarrollado en la «era Gemini».
Lo que he visto en el último Google I/O es una apuesta decidida por convertir a Gemini en el cerebro de estos nuevos dispositivos, tanto en formato gafas como en visores de realidad mixta. No es casualidad que Google esté moviendo ficha ahora: Meta lleva tiempo experimentando con sus Ray-Ban inteligentes (aunque sin pantalla integrada) y Apple ya tiene su Vision Pro en el mercado.
Dos experiencias diferentes: Moohan vs. las gafas de Google
Durante la conferencia para desarrolladores, Google mostró dos dispositivos para su plataforma Android XR: el Project Moohan de Samsung (un visor de realidad mixta completo) y unas gafas inteligentes prototipo.
Project Moohan: el competidor del Vision Pro
El Moohan de Samsung es un visor cerrado pero que utiliza video pasthrough como el Vision Pro o el Meta Quest. Si has probado alguno de estos dispositivos, te resultará familiar: seguimiento preciso de manos, interacciones intuitivas y, ahora, todo el ecosistema de Google integrado. Este último punto es importante porque uno de los problemas de otros visores ha sido precisamente la falta de aplicaciones y servicios útiles fuera de juegos y experiencias inmersivas.
Las nuevas gafas inteligentes: Glass redefinido
Lo que realmente me llamó la atención fueron las gafas inteligentes. A diferencia del Moohan, que sigue siendo voluminoso (aunque menos que Vision Pro o Quest 3), estas gafas podrían pasar perfectamente por unas graduadas normales de no ser por las patillas ligeramente más gruesas que albergan la batería y el procesador.
A diferencia de las Meta Ray-Ban, estas gafas incluyen una pantalla integrada en el cristal derecho que muestra la interfaz en el centro de tu visión, no en una esquina como hacían las antiguas Glass. La semitransparencia y el enfoque inicial pueden resultar un poco desconcertantes, pero la información que muestra es bastante más minimalista que lo que ofrece un visor completo.
Gemini en tus ojos: más allá del asistente en el móvil
Las gafas incluyen cámara, micrófono y altavoces de conducción ósea, todo camuflado en un diseño que apenas se diferencia de unas gafas convencionales. Se conectan de forma inalámbrica al teléfono y aprovechan Gemini Live, el mismo sistema conversacional disponible en la app de Gemini, pero con una experiencia totalmente diferente cuando lo llevas puesto.
Para activar Gemini, mantienes pulsada una sección táctil en la patilla de las gafas. Un toque simple pausa o reanuda al asistente, algo crucial porque Gemini puede ser bastante verboso. Y aquí está lo interesante: como Gemini ve todo lo que tú ves, puedes preguntarle cosas sobre lo que tienes delante en tiempo real.
En las demos que vi, los usuarios preguntaban sobre obras de arte («¿quién pintó esto?»), información de viaje («¿dónde se tomó esta foto?») o incluso instrucciones prácticas («¿cómo hago café con esta máquina?»). Gemini responde mostrando texto en la pantalla cuando es necesario y puede incluso tomar fotos, algo que las Meta Ray-Ban no pueden hacer.
La IA como compañera constante: promesas y riesgos
Aunque técnicamente ya podemos acceder a Gemini Live en nuestros teléfonos, la experiencia manos libres que ofrecen estas gafas cambia completamente la forma de interactuar con la IA. En las demostraciones, Gemini podía recordar detalles mencionados horas antes, enviar mensajes, controlar la configuración del teléfono e incluso mostrar un mapa flotante para navegación en tiempo real.
Uno de los momentos más impresionantes fue cuando los presentadores hablaron en sus idiomas nativos (farsi e hindi) y las gafas detectaron y tradujeron en tiempo real al inglés. Aunque el sistema se congeló después de un minuto (recordemos que son prototipos), muestra el potencial de esta tecnología cuando funcione correctamente.
Por supuesto, tener un sistema de IA analizando constantemente todo lo que ves plantea serias preguntas sobre privacidad. Procesar el video de tu vida entera no solo será costoso computacionalmente, sino potencialmente inquietante desde el punto de vista de la privacidad.
Las lecciones aprendidas de Google Glass
Durante el I/O, Sergey Brin, cofundador de Google, habló abiertamente sobre los errores cometidos con Google Glass. Reconoció su falta de conocimiento sobre las cadenas de suministro de electrónica de consumo, lo que contribuyó al elevado precio de 1.500 dólares que tenían las Glass originales.
Brin aseguró que esta vez será diferente. Google está trabajando estrechamente con socios como Gentle Monster y Warby Parker para crear gafas Android XR con diseños atractivos que la gente realmente quiera usar. El aspecto ha sido una de las claves del éxito relativo de las Meta Ray-Ban, que apenas se distinguen de unas gafas de sol normales.
¿Cuándo podremos probarlas?
Google ha anunciado que veremos hardware comercial antes de que acabe 2025, aunque probablemente no será exactamente igual que los prototipos mostrados. Históricamente, el hardware ha sido uno de los puntos débiles de Google en sus proyectos más ambiciosos, y Glass fue un ejemplo claro.
En cuanto a Project Moohan, Samsung tiene la escala y acceso a cadenas de suministro para crear hardware competitivo. Su problema con productos AR y VR anteriores fue el software, que ahora deja en manos de Google con Android XR.
¿Realmente necesitamos gafas con IA?
La gran pregunta sigue siendo si realmente necesitamos o queremos llevar Gemini en la cara todo el día. Los detectores de IA cada vez son más sofisticados y podrían identificar contenido generado por estos dispositivos, lo que plantea dilemas éticos sobre su uso.
Junto con los generadores de imágenes IA que ya conocemos, estas gafas podrían cambiar radicalmente cómo interactuamos con el mundo digital. La capacidad de generar o capturar contenido visual y procesarlo inmediatamente con IA abre posibilidades fascinantes, pero también preocupantes.
Por ahora, la promesa es intrigante: gafas que parecen normales pero que te dan superpoderes digitales. Solo el tiempo dirá si esta vez Google ha dado con la fórmula correcta o si las gafas inteligentes seguirán siendo ese producto futurista que nunca termina de despegar.


