Windows está evolucionando para combatir software problemático: Aquí tienes las claves
Imagínate llegar a la oficina y descubrir que millones de ordenadores han dejado de funcionar debido a una actualización fallida. Esto no es una escena de ciencia ficción, sino lo que ocurrió cuando una actualización de CrowdStrike causó el colapso de 8,5 millones de dispositivos Windows el 19 de julio. Vamos a desgranar cómo Microsoft está tomando cartas en el asunto para evitar que algo así vuelva a suceder.
Microsoft mete mano tras la crisis
En el último mes, Microsoft ha intensificado las conversaciones con sus socios para reforzar los procedimientos de seguridad de su sistema operativo. La firme intención es resistir mejor frente a errores de software que, como ya hemos visto, pueden tener consecuencias desastrosas.
La compañía está considerando exigir procedimientos de prueba más rigurosos a los proveedores de ciberseguridad, en lugar de modificar directamente el sistema operativo Windows. Esto podría significar una revolución en la forma en que interactuamos con el sistema.
El modelo de Apple como referencia
Por otro lado, Apple salió ilesa de este caos. La manzana mordida bloquea a todos los proveedores externos para que no accedan al núcleo de su sistema operativo MacOS, lo que les obliga a operar en el más limitado «user-mode».
Microsoft, hasta ahora, no ha seguido este camino debido a un acuerdo con la Comisión Europea en 2009, comprometiéndose a brindar igual acceso a terceros y a su propio Microsoft Defender. Sin embargo, algunos expertos opinan que Microsoft tiene más flexibilidad de la que ha proclamado y podrían, si quisieran, adoptar estrategias similares a las de Apple.
¿Redefiniendo el núcleo de Windows?
Limitar el acceso al núcleo del sistema, aunque fortalecería la resistencia frente a fallos, podría tener desventajas significativas. Hacerlo podría comprometer la compatibilidad de Windows con otros programas, que es precisamente lo que lo ha hecho tan popular entre los negocios.
Los analistas, como Allie Mellen de Forrester, advierten que bloquear el acceso al kernel sería un cambio profundo en la filosofía y el modelo de negocio de Microsoft, afectando la efectividad de los productos de ciberseguridad.
¿Podría Linux tener la respuesta?
Existen otras alternativas como la de Linux, que programa un mecanismo de filtrado dentro del núcleo, permitiendo que las herramientas de ciberdefensa operen en un entorno segregado sin arriesgar la estabilidad del sistema.
Aun así, la complejidad de cambiar la manera en que funciona el software de seguridad con Windows podría hacer difícil la vigilancia reguladora. Y no olvidemos que Microsoft podría ver este cambio como una oportunidad para dar más ventaja a sus propios productos.
Matthew Prince, el CEO de Cloudflare, lo describe con un dicho muy acertado: «No todo lo que brilla es oro». Aunque sobre el papel parezca una buena idea, la implementación real es todo un desafío.
Un camino por recorrer
La ciberseguridad es un campo en constante evolución y lo que está en juego es la estabilidad de millones de dispositivos en todo el mundo. Microsoft está revisando su estrategia y eso podría significar cambios significativos para los usuarios y para la industria. Para saber más sobre cómo la ciberseguridad se está adaptando a estos desafíos, te dejo este enlace.
Así que, estar pendientes de cómo se desarrolla esta historia es crucial ya que lo que decidan podría afectar no solo a cómo trabajamos diariamente, sino a la seguridad de nuestra información más vital. ¡Seguiré informando!
Espero que esta actualización te haya resultado útil y te deje con una idea más clara de hacia dónde va Microsoft en su misión de librar sus sistemas de los efectos de un software problemático. ¿Tú qué opinas sobre estos cambios?


