Microsoft no quiere hablar de Windows 12, y esta es la razón
El 2024 es un año clave para Microsoft. Windows 10, el sistema operativo más usado de la compañía, está llegando al final de su soporte. Con cientos de millones de usuarios en todo el mundo, sigue liderando con comodidad frente a su sucesor, Windows 11. Sin embargo, la estrategia de Microsoft para empujar a los usuarios a actualizar sus dispositivos no está siendo del todo bien recibida.
Mientras tanto, muchos se preguntan: ¿qué pasa con Windows 12? Aunque hace tiempo se especulaba con su posible lanzamiento, Microsoft ha guardado absoluto silencio al respecto. ¿Será que están evitando una crisis mayor?
Windows 10 llega a su fin, pero muchos no quieren cambiar
Cuando un sistema operativo alcanza su fin de soporte, Microsoft deja de lanzar actualizaciones de seguridad y correcciones de errores. Esto significa que los usuarios que permanezcan en Windows 10 estarán expuestos a vulnerabilidades. Pero hay una trampa: aquellos que estén dispuestos a pagar aún podrán recibir actualizaciones durante 1 año adicional en el caso de usuarios domésticos, y hasta 3 años si se trata de empresas.
Para Microsoft, 2025 es el «año de la renovación del PC con Windows 11». La compañía quiere que todos los usuarios de Windows 10 actualicen sus equipos o, mejor aún, compren nuevos dispositivos que aprovechen las últimas funciones de inteligencia artificial con los nuevos Copilot+ PCs. Pero aquí hay un problema: millones de dispositivos no pueden actualizarse a Windows 11 debido a los estrictos requisitos del sistema.
Por otro lado, una gran cantidad de usuarios simplemente no ven razón alguna para cambiar. Sus equipos funcionan perfectamente con Windows 10, y cualquier intento de «forzar» la actualización generará resistencia.
Microsoft se encuentra en una encrucijada de la que no será fácil salir.
La sombra de Windows 12
En 2022, se filtró la información de que Microsoft había vuelto a un ciclo de desarrollo de Windows de 3 años. Eso significaría que Windows 12 debería haber sido lanzado a finales de 2024. Pero aquí estamos y la compañía ni siquiera lo menciona.
¿Qué ha cambiado en el camino? Para empezar, en 2023 hubo un cambio importante en la dirección de Windows: Panos Panay dejó Microsoft para unirse a Amazon y Pavan Davuluri tomó su lugar. Con este cambio de liderazgo, la estrategia de Windows se ha reorientado hacia la inteligencia artificial.
Uno de los principales problemas de esta estrategia ha sido Recall, una función que tomaba capturas de pantalla de toda la actividad del usuario en Windows y las procesaba con IA. La idea era que los usuarios pudieran hacer búsquedas dentro de su propio historial de uso utilizando inteligencia artificial. Sin embargo, la reacción fue desastrosa: los expertos en ciberseguridad lo consideraron un riesgo de privacidad y seguridad enorme. Microsoft tuvo que retirar la función y, tras varias revisiones, ha vuelto a introducirla en versiones de prueba, aunque sigue siendo objeto de controversia.
Con la compañía tratando de recuperarse de este golpe, los planes de Windows 12 han quedado congelados o, al menos, ocultos del ojo público.
¿Por qué Microsoft no menciona Windows 12?
Microsoft tiene razones de peso para evitar cualquier indicio de Windows 12. Si confirmaran su existencia, muchos usuarios de Windows 10 optarían por esperar a la siguiente versión en lugar de actualizar a Windows 11. Esto iría en contra de los esfuerzos de la empresa por convencer a los usuarios de abandonar Windows 10 cuanto antes.
Es una jugada arriesgada, porque los usuarios se están cansando de los constantes cambios de estrategia. En lugar de centrarse en mejorar la experiencia de Windows 11, la compañía ha apostado por una integración agresiva de la inteligencia artificial, pero esto no ha sido suficiente para hacer que el sistema operativo despegue en popularidad.
Si bien Microsoft no ha dicho nada sobre Windows 12 de manera oficial, muchos expertos creen que podría anunciarse en 2026, cuando ya sea imposible seguir ocultándolo. Mientras tanto, la compañía sigue empujando Windows 11 con fuerza, esperando que los usuarios no se den cuenta de las alternativas.
¿Y ahora qué?
Si sigues usando Windows 10, debes saber que el reloj está corriendo en tu contra. Aunque puedes pagar por actualizaciones extendidas, en algún momento tendrás que decidir entre actualizar a Windows 11 o esperar a un posible Windows 12.
La pregunta es: ¿realmente quieres hacer ese cambio? Con los constantes tropiezos de Microsoft y la falta de claridad sobre su futuro, cada vez más usuarios están explorando alternativas como Linux o incluso macOS. Si algo ha quedado claro en los últimos años, es que la confianza en la compañía no está en su mejor momento.
Por ahora, Microsoft no quiere hablar de Windows 12. Pero tarde o temprano, tendrá que hacerlo. Y cuando eso pase, será interesante ver cuántos usuarios siguen dispuestos a seguirle el juego.


