Windows 11 contra Linux: ¿cuál rinde mejor en los benchmarks más exigentes?
Elegir un sistema operativo no es solo cuestión de interfaz o compatibilidad, también entra en juego el rendimiento. Las pruebas de benchmark nos ayudan a medir con números concretos si un sistema corre mejor que otro en determinadas condiciones. Y la última comparativa entre Windows 11 y Linux en equipos con procesadores Intel Alder Lake ha traído resultados sorprendentes.
¿Windows 11 o Linux? La batalla en procesadores Intel Alder Lake
Los números no mienten. Recientemente, los expertos de Phoronix, sitio especializado en hardware y rendimiento en Linux desde 2004, han realizado una serie de benchmarks para comparar el rendimiento de Windows 11 Pro, Ubuntu 22.04 LTS, Ubuntu 22.04 LTS con el kernel 5.18 estable e Intel’s Clear Linux 36580. Todos los sistemas operativos corrieron en una misma máquina con las siguientes especificaciones:
- Procesador: Intel Core i9 12900K (configuración de fábrica).
- Placa base: ASUS ROG STRIX Z690-E Gaming WiFi.
- Memoria RAM: 2×16 GB DDR5-6000.
- Almacenamiento: SSD NVMe Western Digital Black SN850 de 500 GB.
- Tarjeta gráfica: Radeon RX 6800 XT.
Los resultados han sido contundentes, y aunque ningún sistema operativo ganó en el 100% de las pruebas, Windows 11 quedó rezagado en la mayoría de los benchmarks, mientras que alguna de las versiones de Linux superó el rendimiento del sistema de Microsoft en la mayoría de las veces.
Benchmarks clave: ¿dónde Windows 11 no pudo con Linux?
Entre las pruebas realizadas, hubo resultados bastante interesantes:
- En rendimiento general de CPU, Ubuntu 22.04 con el kernel estable 5.18 y Clear Linux lograron sacar ventaja sobre Windows 11.
- En pruebas de renderizado y simulación, Linux también salió mejor parado al aprovechar mejor los núcleos de alto rendimiento de Alder Lake.
- Sin embargo, en algunos benchmarks Windows 11 sí consiguió imponerse, especialmente en tareas que dependen de optimizaciones específicas de Microsoft o en ciertas cargas de trabajo de visualización de datos, como el caso curioso de ParaView, donde en 3 de 4 pruebas quedó último, pero en una consiguió el primer lugar.
¿Por qué Linux ha mejorado su rendimiento en Alder Lake?
Hace apenas 2 años, cuando se lanzaron los Intel Alder Lake, Windows 11 dominaba en rendimiento frente a Linux debido a que el scheduler del kernel de Linux no estaba optimizado para los nuevos híbridos de alto rendimiento y eficiencia de Intel. Sin embargo, con el tiempo, han llegado actualizaciones del kernel que han sabido aprovechar mejor la arquitectura de Alder Lake.
Los optimizadores de Intel y los parches en el kernel han hecho que la brecha de rendimiento en Linux se reduzca y, en muchos casos, supere a Windows 11. Esto explica por qué, en estas pruebas recientes, se ve un rendimiento superior en Linux frente al SO de Microsoft.
¿Deberías considerar cambiarte a Linux?
Si eres usuario de Windows 11 y te dedicas a tareas pesadas como simulación, desarrollo de software o computación científica, Linux puede ofrecerte un rendimiento superior, al menos en equipos con procesadores recientes de Intel. Además, distribuciones optimizadas como Clear Linux ofrecen mejoras adicionales en rendimiento.
Sin embargo, hay algunos puntos a considerar:
- Compatibilidad de software: Aunque Linux ha mejorado en este aspecto, muchas aplicaciones profesionales siguen siendo exclusivas de Windows.
- Juegos y drivers: Si bien Linux ha avanzado mucho en gaming con Proton y Steam Deck, Windows aún ofrece mejor compatibilidad y soporte de drivers para ciertas tarjetas gráficas.
- Ecosistema y soporte: Windows 11 sigue siendo el estándar en empresas y entornos profesionales, lo que puede ser un factor decisivo para muchas personas.
👉 Si quieres saber más sobre las ventajas y características de Windows 11, puedes consultar nuestro análisis completo.
Microsoft tiene trabajo por hacer
Si algo nos dejan claros estos benchmarks es que Linux está logrando optimizar mejor el rendimiento en hardware moderno, al menos cuando hablamos de tareas específicas de procesamiento intensivo. Esto supone un desafío para Microsoft, que deberá seguir mejorando la eficiencia de su sistema para que no se quede atrás.
Eso sí, rendimiento no lo es todo. La comodidad, la compatibilidad y el soporte siguen siendo factores clave para muchos usuarios. Así que, aunque Linux gane en los números, Windows 11 sigue siendo la opción predilecta para la mayoría… al menos de momento.


