El menú inicio de Windows 11 vuelve a cambiar: ¿avance real o simple parche?
Desde el lanzamiento de Windows 11, Microsoft ha estado en el punto de mira por las decisiones tomadas sobre su interfaz, y en particular, sobre el polémico rediseño del menú inicio. La eliminación de características clave, como los grupos de aplicaciones, las carpetas y la personalización de tamaño, generó una oleada de críticas. Ahora, con la versión 22H2, la compañía intenta enmendar algunos de estos errores, pero ¿realmente es una mejora significativa o estamos ante otro ajuste menor? Analicémoslo en detalle.
Lo que se eliminó y lo que regresa en la versión 22H2
Cuando Microsoft presentó Windows 11, una de las primeras cosas que llamaron la atención fue el cambio radical en el menú inicio. Desaparecieron los live tiles que conocíamos desde Windows 8 y se introdujo una nueva estructura basada en una cuadrícula con aplicaciones ancladas y una sección de recomendaciones. Pero junto con estos cambios llegaron limitaciones que muchos usuarios no tardaron en notar:
- Desaparecieron las carpetas y los grupos de aplicaciones.
- No era posible redimensionar el menú inicio.
- Sin opción para mostrar todos los elementos anclados y las recomendaciones a la vez.
- Espacio desaprovechado cuando se desactivaban las recomendaciones.
Con la actualización 22H2, Microsoft ha decidido recuperar algunas de estas funciones, aunque con ciertas restricciones. Ahora se pueden crear carpetas de aplicaciones simplemente arrastrando una encima de otra, algo que recuerda al sistema organizativo de los móviles. Además, aunque el nombre por defecto de cada nueva carpeta es «Carpeta», podemos renombrarlas fácilmente.
Sin embargo, aún hay limitaciones importantes: las carpetas no pueden contener subcarpetas, solo muestran un máximo de 4 iconos en vista previa y para eliminarlas hay que mover manualmente cada aplicación fuera de la carpeta.
Nuevos diseños para el menú inicio
Otro de los aspectos más criticados era la distribución fija del menú inicio, que desaprovechaba el espacio cuando los usuarios desactivaban la sección de recomendaciones. Microsoft ha introducido tres nuevos diseños para mejorar esta situación:
- Diseño predeterminado: mantiene el equilibrio entre aplicaciones ancladas y recomendaciones.
- Más anclados: amplía la sección de aplicaciones ancladas y reduce las recomendaciones.
- Más recomendaciones: da más espacio a las sugerencias y reduce las aplicaciones ancladas.
A pesar de estos cambios, sigue sin haber una opción para eliminar completamente las recomendaciones. Esto deja a muchos usuarios frustrados, ya que preferirían aprovechar todo el espacio para anclar aplicaciones en vez de ver sugerencias que muchas veces resultan irrelevantes.
¿Microsoft realmente ha solucionado los problemas?
Es innegable que Microsoft ha escuchado parte del feedback de los usuarios con Windows 11 22H2, pero muchos de estos cambios parecen insuficientes para quienes esperaban una mayor personalización. Algunas de las funciones más demandadas, como la capacidad de redimensionar el menú inicio o crear grupos personalizados de apps, siguen sin estar disponibles.
Por otro lado, la persistencia de la sección de recomendaciones, a pesar de ser opcional en sus contenidos, deja la impresión de que la flexibilidad sigue siendo un aspecto descuidado en la interfaz de Windows 11.
Si estás pensando en actualizar a esta versión, puede que notes una ligera mejora en la experiencia, pero si esperabas un regreso total a la versatilidad que tenía el menú inicio en Windows 10, es posible que sigas sintiendo que algo falta.
Para quienes buscan la mejor manera de optimizar su sistema operativo y mantenerse protegidos, es importante contar con herramientas adicionales, como un antivirus gratuito para Windows 11, que asegure la seguridad del equipo mientras se aprovechan las nuevas funcionalidades.
Windows 11 sigue evolucionando, pero ¿va en la dirección correcta?
La actualización 22H2 de Windows 11 muestra que Microsoft es consciente de sus errores iniciales y está intentando corregir el rumbo. Sin embargo, todavía hay margen de mejora. Si bien la reintroducción de carpetas y los nuevos diseños del menú inicio son un paso positivo, sigue sin alcanzar la flexibilidad de versiones anteriores como Windows 10.
Para muchos usuarios avanzados, estas modificaciones pueden saber a poco, por lo que herramientas de personalización de terceros podrían seguir siendo una opción atractiva. Habrá que estar atentos a las futuras actualizaciones para ver si Microsoft realmente lleva Windows 11 al nivel que los usuarios esperan.


