Nvidia prepara su propia plataforma de agentes IA para competir con OpenClaw
Jensen Huang lleva meses siendo la persona más citada cada vez que alguien habla del futuro de la IA. Y lo que acaba de trascender esta semana le da aún más protagonismo, si eso era posible: según un informe de Wired, Nvidia está preparando su propia plataforma de agentes de inteligencia artificial de código abierto. Se llamará NemoClaw y su objetivo es directo: plantarle cara a OpenClaw, el sistema que lleva meses acaparando titulares.
Qué es NemoClaw y por qué Nvidia entra en este juego ahora
Para entender el movimiento, conviene tener claro qué es OpenClaw. Esta plataforma —que antes se conoció como Moltbot y Clawdbot— fue la que sacudió el mercado de la IA a principios de año al permitir que cualquier usuario lanzase agentes de IA «siempre activos» desde su propio ordenador, capaces de ejecutar tareas de forma autónoma durante horas o incluso días, usando cualquier modelo de lenguaje como base. El propio Jensen Huang llegó a definir su lanzamiento como «el lanzamiento de software más importante, probablemente, de toda la historia». Nada menos.
Poco después, OpenAI fichó a Peter Steinberger, el creador de OpenClaw, aunque el proyecto continuará bajo una fundación independiente con el apoyo de la compañía de Sam Altman. El mensaje era claro: los agentes autónomos de IA son la próxima gran frontera, y todo el mundo quiere su trozo.
Nvidia, que hasta ahora ha dominado el mercado desde el lado del hardware, ha decidido que no le basta con vender las GPUs que hacen funcionar estos modelos. Quiere también estar en la capa de software donde se orquestan los agentes.
Quién está en la mesa de negociación
Según las fuentes consultadas por Wired, Nvidia ha estado presentando NemoClaw a posibles socios corporativos antes de su conferencia anual de desarrolladores. Los nombres que han trascendido son de peso: Salesforce, Cisco, Google, Adobe y CrowdStrike. No está claro qué obtendrán exactamente estas empresas a cambio de su asociación con la plataforma, pero el simple hecho de que empresas de ese calibre estén en conversaciones dice bastante sobre hacia dónde va esto.
Que CrowdStrike esté en la lista es especialmente relevante. Una plataforma de agentes IA que opera de forma autónoma, con acceso amplio a sistemas y datos corporativos, tiene un perfil de riesgo de seguridad bastante evidente. Y eso nos lleva al punto que Nvidia parece haber anticipado.
Seguridad y privacidad: la apuesta diferenciadora de NemoClaw
Uno de los problemas más serios que arrastra OpenClaw desde su lanzamiento es precisamente el de la seguridad. Cuando permites que un agente de IA opere de forma autónoma en tu máquina con acceso prácticamente irrestricto a tus datos, los vectores de ataque se multiplican. Hay investigadores que ya han documentado vulnerabilidades que permiten, por ejemplo, que un sitio web malicioso tome el control del agente mediante técnicas de prompt injection.
Nvidia, consciente de ese talón de Aquiles, ha incluido en sus planes para NemoClaw el desarrollo de herramientas específicas de seguridad y privacidad. No es solo un detalle de marketing: si quiere convencer a grandes corporaciones para que adopten la plataforma, necesita que los equipos de seguridad no pongan el grito en el cielo en cuanto vean el producto. Que CrowdStrike esté supuestamente en las conversaciones refuerza esa lectura.
¿Funcionará sin GPUs de Nvidia?
Aquí hay un dato que sorprende a primera vista: NemoClaw, según Wired, estará diseñado para correr en máquinas que no necesariamente usen GPUs de Nvidia. Esto puede parecer contradictorio, viniendo de la empresa que fabrica esas mismas GPUs. Pero tiene una lógica estratégica clara.
Si Nvidia condiciona su plataforma al uso de su propio hardware, limita enormemente su adopción. En cambio, si la hace compatible con cualquier entorno, maximiza su penetración en el mercado corporativo. Y una vez que las empresas están integradas en el ecosistema de Nvidia a través del software, la probabilidad de que acaben usando también su hardware para las cargas más exigentes sube considerablemente. Es un movimiento clásico de lock-in suavizado: entras por la puerta del software y acabas comprando los chips.
El contexto más amplio: Nvidia en un momento de presión
Este movimiento no ocurre en el vacío. Nvidia atraviesa un momento de expansión extraordinaria, pero también de creciente presión competitiva. Empresas como AMD, Intel, y una nueva generación de diseñadores de chips especializados en IA están tratando de erosionar su dominio en el mercado de aceleradores para inteligencia artificial.
A esto se suma el frente geopolítico: Nvidia ha tenido que frenar recientemente la producción de sus chips H200 destinados al mercado chino, después de que China impusiera restricciones a las importaciones para favorecer la fabricación local. Perder ese mercado no es un detalle menor, dado el volumen que representaba.
En ese contexto, consolidar una presencia fuerte en el software de agentes IA tiene un valor estratégico doble. Por un lado, ayuda a mantener a los grandes clientes corporativos dentro del ecosistema Nvidia. Por otro, convierte a la compañía en un actor relevante en la capa de aplicación, no solo en la de infraestructura. Si los agentes de IA van a ser la forma dominante de interactuar con estos sistemas en los próximos años —y todo apunta a que así será—, estar en el centro de esa arquitectura tiene un valor enorme.
El nombre es lo de menos
NemoClaw no es el nombre más elegante del mundo, lo reconozco. Pero lo que hay detrás del nombre es una apuesta estratégica seria: código abierto, orientación corporativa, foco en seguridad y una red de socios que, si se confirma, le daría desde el primer día una base de adopción nada despreciable.
La conferencia anual de desarrolladores de Nvidia es la próxima semana, así que en pocos días sabremos mucho más sobre los detalles reales de la plataforma. Lo que está claro es que el mercado de los agentes autónomos de IA acaba de volverse bastante más competitivo, y que Nvidia no tiene ninguna intención de quedarse mirando desde la barrera.


