Getty Images vs IA: cuando cuesta millones defender los derechos de autor
¿Alguna vez has pensado en quién está realmente peleando por los derechos de los artistas frente a las empresas de IA que entrenan sus modelos con millones de imágenes sin permiso? Getty Images se ha convertido en uno de los principales defensores en esta batalla, pero acaba de revelar una cruda realidad: es demasiado caro combatir cada infracción.
La lucha imposible contra los gigantes de la IA
Desde 2022, Getty ha mantenido una postura clara: prohibió las imágenes generadas por IA en su plataforma y posteriormente lanzó su propio generador «socialmente responsable». Incluso demandó a Stability AI por usar sus imágenes sin autorización. Pero según ha revelado recientemente Craig Peters, CEO de Getty Images, esta batalla legal está resultando insostenible.
«Es extraordinariamente caro», ha confesado Peters a CNBC. «Incluso para una empresa como Getty Images, no podemos perseguir todas las infracciones que ocurren en una semana». La compañía ya ha gastado «millones y millones de dólares en un solo caso judicial».
Esto plantea una pregunta inquietante: si incluso los gigantes de los medios no pueden permitirse estas batallas legales, ¿qué esperanza tienen los artistas individuales?
El argumento del «uso justo» que divide a la industria
En 2023, Getty demandó a Stability AI después de que su generador de imágenes, Stable Diffusion, comenzara a producir imágenes que replicaban la marca registrada de Getty. La demanda alegaba que Stability había entrenado su modelo con «más de 12 millones de fotografías de la colección de Getty Images, junto con los pies de foto y metadatos asociados, sin permiso ni compensación».
Lo interesante es que Stability AI, como prácticamente todas las empresas de IA, se escuda en el argumento del «uso justo» (fair use) protegido por la ley de derechos de autor estadounidense. Sostienen que el entrenamiento de IA mediante el scraping de imágenes de la web es legal bajo este principio.
Hasta ahora, los tribunales no han zanjado este debate, mientras las empresas de IA presionan a jueces y gobiernos para que se posicionen a su favor, argumentando que está en juego la seguridad nacional y la prosperidad económica en la «carrera de la IA».
La retórica de «matar la innovación»
Peters criticó duramente la postura de Stability AI, cuestionando por qué los propietarios de derechos deben gastar millones luchando contra quienes afirman que pagar licencias «mataría la innovación». Algunos críticos han comparado este argumento con una defensa del trabajo forzado, sugiriendo que EE.UU. nunca valoraría la «innovación» por encima de los derechos humanos, y la misma lógica debería aplicarse a los derechos de los artistas.
«Estamos luchando contra un mundo de retórica», dijo Peters, alegando que estas empresas «están tomando material con derechos de autor para desarrollar sus potentes modelos de IA bajo la apariencia de innovación y luego redirigiendo esos servicios directamente hacia mercados comerciales existentes».
Para Peters, esto es simplemente «disrupción bajo la noción de ‘moverse rápido y romper cosas'», y Getty cree que «es competencia desleal».
«No estamos en contra de la competencia», aclaró. «Constantemente surge nueva competencia de nuevas tecnologías o simplemente nuevas empresas. Pero eso [el scraping de IA] es competencia desleal, es robo».
El pulso en redes sociales y la respuesta de la comunidad
Los comentarios de Peters llegan después de que Nick Clegg, exdirector de asuntos globales de Meta, provocara indignación en internet esta semana al afirmar, como hacen repetidamente las empresas de IA, que pedir consentimiento a los artistas para el entrenamiento de IA «mataría» a la industria.
Ed Newton-Rex, CEO de Fairly Trained (una organización sin ánimo de lucro que apoya la lucha de los artistas contra el entrenamiento no consensuado) y ex vicepresidente de audio de Stability AI, refutó esta afirmación en una publicación vista por miles de personas.
«Nick Clegg se equivoca al decir que las demandas de los artistas sobre IA y derechos de autor son inviables», dijo Newton-Rex. Comparó la situación actual con Napster, señalando que los mismos argumentos —»la tecnología ya existe», «las licencias llevan tiempo» y «no podemos controlar lo que hacen otros países»— no justificaron entonces la piratería, y no deberían justificar ahora las prácticas de las empresas de IA.
Ironías que desarman el discurso de las empresas de IA
Las redes sociales no tardaron en reaccionar con ironía. Un usuario en X escribió: «Barbanegra dice que pedir permiso a los marineros para abordar y saquear sus barcos ‘mataría’ la industria de la piratería en alta mar».
En Bluesky, un abogado llamado Max Kennerly satirizó a Clegg y a toda la industria de la IA escribiendo: «Nuestro producto crea tan poco valor que simplemente no es viable en el mercado, ni siquiera como producto nicho. Por lo tanto, debemos poder extraer unilateralmente valor del trabajo de otros y convertirlo en nuestros beneficios».
Otras formas de luchar: la apuesta por cambios regulatorios
Getty planea seguir luchando contra las empresas de IA que imponen esta «retórica» a jueces y legisladores, pero las batallas judiciales seguirán siendo escasas debido a su alto coste.
Sin embargo, existen otras vías. En una presentación el mes pasado, Getty instó a la administración Trump a rechazar «a aquellos que buscan debilitar las protecciones de derechos de autor estadounidenses creando una exención de ‘derecho a aprender'» para las empresas de IA al construir el Plan de Acción para la IA de Trump.
«Las leyes de derechos de autor de EE.UU. no están obstruyendo el camino para el continuo progreso de la IA», escribió Getty. «En cambio, las leyes de derechos de autor de EE.UU. son un camino hacia una IA sostenible y un camino que amplía la participación de la sociedad en los beneficios económicos de la IA».
El detector de IA como herramienta insuficiente
Una de las soluciones que algunas plataformas han implementado es el uso de detectores de IA para identificar contenido generado artificialmente. Sin embargo, estos sistemas están lejos de ser perfectos. Lo que está en juego no es solo detectar imágenes de IA una vez creadas, sino evitar que los modelos se entrenen con material protegido en primer lugar.
Los generadores de imágenes IA como Stable Diffusion, DALL-E y Midjourney continúan mejorando sus capacidades, pero la cuestión fundamental sigue sin resolverse: ¿deben pagar por el contenido con el que se entrenan?
¿Un futuro «triste» para la creatividad?
En 2023, cuando Getty demandó por primera vez a Stability AI, Peters sugirió que permitir que las empresas de IA eviten ampliamente pagar a los artistas crearía «un mundo triste», quizás desincentivando la creatividad.
Y, sinceramente, tiene razón. Si yo fuera un artista viendo cómo mi trabajo se utiliza sin permiso para entrenar sistemas que potencialmente me reemplazarán, ¿qué incentivo tendría para seguir creando? La innovación es importante, pero no puede construirse sobre los cimientos


