El caso Anthropic: cuando la IA se alimenta de libros sin permiso y debe pagar $1.5B
La industria de la IA vuelve a estar en el centro de la polémica, esta vez con Anthropic enfrentándose a las consecuencias de haber utilizado millones de obras literarias sin permiso para entrenar a sus modelos.
El pasado lunes, el juez William Alsup se mostró extremadamente crítico con el acuerdo de $1.500 millones propuesto para resolver una demanda colectiva contra la empresa creadora de Claude, uno de los principales competidores de ChatGPT.
Un acuerdo cuestionado que deja muchas dudas
Lo que podría haber sido una multa de más de un billón de dólares (sí, has leído bien) por piratear masivamente obras literarias, ha quedado reducido a $1.500 millones. Parece una cifra astronómica, pero cuando la ponemos en contexto resulta casi irrisoria: representa menos del 1% de la valoración de Anthropic (actualmente en $183.000 millones).
Para que te hagas una idea de lo favorable que es este acuerdo para la empresa, solo unas semanas después de anunciarlo, Anthropic levantó $13.000 millones en una ronda de financiación. Es decir, recuperó casi 10 veces lo que pagará por la demanda. Y todo esto mientras sigue utilizando los modelos entrenados con esas mismas obras «pirateadas».
«Un acuerdo incompleto que se empuja por la garganta de los autores»
Esta frase del juez Alsup resume perfectamente el sentimiento general. En su orden judicial, el magistrado expresó su decepción porque los abogados han dejado cuestiones importantes sin resolver:
- La lista definitiva de obras afectadas
- La lista completa de demandantes
- El formulario de reclamación
- El proceso de notificación
- Los métodos de asignación y resolución de disputas
Todo esto sin que Anthropic siquiera tenga que admitir que hizo algo mal. Como diría mi abuela: pan para hoy y hambre para mañana.
De 7 millones de obras a solo 500.000 ¿Dónde quedó el resto?
Inicialmente, el juez certificó una clase de hasta 7 millones de obras cuyos creadores podrían reclamar. Sin embargo, el acuerdo final solo cubre aproximadamente 500.000 títulos. ¿La explicación oficial? Según el Authors Guild (Gremio de Autores), que ha participado en las negociaciones, esto se debe a la eliminación de:
- Duplicados
- Ediciones extranjeras
- Obras no registradas oficialmente con copyright
- Libros que no cumplen los criterios para formar parte de la demanda colectiva
Cada obra incluida recibiría aproximadamente $3.000, una cifra que para muchos autores parece insuficiente considerando que la ley de copyright permite reclamar entre $750 y $150.000 por obra cuando la infracción es intencionada.
La compensación: ¿justicia o conformismo?
El Authors Guild defiende que, aunque la cantidad por obra es menor de lo que podría conseguirse en un juicio, el acuerdo ofrece una «compensación sólida sin los riesgos de ir a juicio», evitando años de batallas legales y apelaciones. Además, argumentan que envía un mensaje claro a la industria: la piratería tiene un alto precio.
Sin embargo, otros críticos ven esto como un precedente peligroso que podría establecer baremos demasiado bajos para futuros casos donde empresas de IA sean demandadas por infracciones similares.
El proceso que viene: fechas clave para los afectados
El juez Alsup ha establecido un calendario que debería culminar alrededor del 10 de octubre con la aprobación preliminar del acuerdo. Los hitos importantes incluyen:
- 15 de septiembre: finalización de la lista de obras y miembros de la clase
- 25 de septiembre: finalización del proceso de reclamaciones
- 10 de octubre: posible aprobación preliminar del acuerdo
Una vez aprobado, se creará una base de datos donde los autores podrán verificar si sus obras están incluidas. Si tu libro está en la lista, recibirás una notificación oficial por correo postal o electrónico explicando los términos y próximos pasos.
Las preocupaciones del juez Alsup
El magistrado parece genuinamente preocupado por la forma en que se ha gestionado este acuerdo. Entre sus principales inquietudes está que:
- El acuerdo no especifica cómo se gestionarán los pagos para obras con múltiples reclamantes.
- No hay instrucciones claras sobre qué ocurre cuando un titular de derechos opta por no participar.
- No se establece dónde deben resolverse las disputas sobre propiedad intelectual.
Alsup teme que este acuerdo apresurado pueda generar años de disputas judiciales y que muchos autores y editores acaben sin recibir compensación alguna porque «en las demandas colectivas, los miembros de la clase a menudo son perjudicados» cuando los abogados pierden interés tras recibir su parte.
El impacto para el futuro de la IA y los derechos de autor
Este caso abre muchas preguntas sobre cómo deberían operar las empresas de IA. ¿Deben pagar licencias por los contenidos que utilizan para entrenar sus modelos? ¿Cuánto vale realmente el trabajo creativo en la era de la IA?
Lo cierto es que, más allá de este acuerdo específico, estamos presenciando la creación de los primeros precedentes legales sobre cómo se compensará el uso masivo de obras protegidas por copyright para entrenar sistemas de IA.
El fallo final podría marcar un antes y un después para los desarrolladores de IA. Si cada vez que una empresa quiere lanzar un generador de imágenes IA o cualquier otro sistema tiene que enfrentarse a demandas billonarias, el panorama económico del sector cambiará radicalmente.
Entre tanto, los autores esperan ansiosos para comprobar si sus obras están incluidas en esa lista de 500.000 títulos y si los $3.000 por obra compensan de alguna manera que sus creaciones hayan alimentado algoritmos que ahora valen miles de millones.


